Los proveedores de plásticos y masterbatch suelen desarrollar y validar recetas de color en un laboratorio central utilizando espectrofotómetros de sobremesa. Una vez que esas recetas pasan a la fase de producción, los equipos de trabajo suelen recurrir a espectrofotómetros portátiles para llevar a cabo el control de calidad diario en las distintas instalaciones.
Cuando las mediciones de laboratorio y de producción no coinciden con exactitud, incluso los procedimientos de calidad establecidos pueden mantener ocupados a los equipos conciliando las diferencias. El desafío es aún mayor con colores de alta croma, materiales translúcidos, piezas con textura y plásticos que se miden en condiciones de temperatura variables. Por lo tanto, mantener la consistencia del color depende de un flujo de trabajo de medición que conecte los estándares de laboratorio con el control práctico de la producción.
Las diferencias entre los espectrofotómetros de sobremesa y los portátiles pueden dar lugar a resultados variables, sobre todo en el caso de colores de alta croma, materiales translúcidos y componentes plásticos complejos. La textura de la superficie, los aditivos como los abrillantadores ópticos y los cambios de color relacionados con la temperatura pueden introducir variaciones adicionales, lo que dificulta la repetibilidad de las mediciones entre los distintos lugares. Por ejemplo, una pieza moldeada que se mide inmediatamente después de su fabricación puede dar un resultado diferente al de la misma pieza si se mide más tarde en un laboratorio con temperatura controlada.
Estas discrepancias pueden dar lugar a:Un espectrofotómetro de esfera portátil, alineado con los instrumentos de sobremesa, puede reducir las lagunas en las mediciones sin necesidad de disponer de dispositivos de sobremesa en todos los lugares de producción.
El espectrofotómetro Spectura S64 ofrece mediciones más cercanas a los resultados del Ci7800 que los dispositivos portátiles antiguos, especialmente en el caso de colores críticos y plásticos difíciles de medir. La flexibilidad multiapertura permite trabajar con piezas de distintos tamaños y formas; la focalización asistida por cámara mejora la consistencia, y NetProfiler ayuda a mantener la alineación de los instrumentos en todos los lugares.
En conjunto, estas capacidades ayudan a los proveedores de plásticos y a los fabricantes de masterbatch a mejorar la confianza en el color, reducir los retrasos y tomar decisiones de color más consistentes en todas sus instalaciones.

Spectura
Espectrofotómetro de esfera portátil que ayuda a los fabricantes de plásticos a acercar las mediciones de producción a los estándares del laboratorio, reducir las variaciones entre los distintos lugares y tomar decisiones de color de forma más rápida y consistente.

Ci7800
Ofrece mediciones precisas tanto para plásticos translúcidos como para plásticos transparentes.

Color iMatch
Motor avanzado de formulación para igualaciones óptimas y un flujo de trabajo eficiente.

Color iQC
Software de control de calidad que conecta los datos de mediciones del color con información útil sobre la calidad, lo que ayuda a los equipos de extrusión a obtener un color más consistente y aprobaciones más rápidas.

NetProfiler
Creación de perfiles de dispositivos basada en la nube para una medición consistente del color y una garantía de calidad en toda la cadena de suministro.
Para los proveedores globales de plásticos y masterbatch, la consistencia del color no depende únicamente de una formulación precisa en el laboratorio. Los equipos de producción también necesitan mediciones en las que puedan confiar, independientemente de los instrumentos, los materiales, los operadores y las instalaciones.
Spectura contribuye a que las mediciones de producción con equipos portátiles se acerquen a los estándares de medición de los equipos de sobremesa, al tiempo que simplifica la calibración rutinaria y su uso. Con soporte adicional para corrección de color en función de la temperatura, los equipos de trabajo pueden tomar decisiones más fiables, independientemente del lugar en el que se realicen las mediciones. El resultado es un flujo de trabajo del color más conectado que puede reducir la incertidumbre y ayudar a los equipos a mantener la consistencia del color desde el laboratorio hasta la línea de producción.
Para mejorar la consistencia del color en la fabricación de plásticos no basta con alinear los espectrofotómetros de sobremesa y portátiles. Los fabricantes deben establecer un flujo de trabajo estandarizado para la medición del color que incluya una fijación y una presentación consistente de las muestras, procedimientos de medición estandarizados, la alineación de los instrumentos y la optimización continua de los dispositivos.
Muchos proveedores de plásticos desarrollan y aprueban estándares de color en el laboratorio utilizando un espectrofotómetro de sobremesa y, a continuación, transfieren dichos estándares a las instalaciones de producción y a otras instalaciones utilizando instrumentos portátiles. Para garantizar la concordancia entre los distintos lugares, los operadores deben medir las piezas de forma consistente, utilizar los dispositivos de sujeción adecuados cuando sea necesario y asegurarse de que todos los instrumentos funcionen según el mismo estándar de desempeño.
Soluciones como NetProfiler ayudan a optimizar los instrumentos según un estándar común de fábrica, lo que reduce las variaciones entre instrumentos en los distintos lugares. Gracias a la combinación de prácticas de medición estandarizadas y a una mayor concordancia entre los dispositivos de laboratorio y los de producción, los fabricantes pueden tomar decisiones de color con más confianza, reducir la incertidumbre en las mediciones y mejorar la consistencia del color, desde la formulación hasta el control de calidad de la producción.
Las mediciones realizadas en laboratorio y en producción pueden diferir por diversas razones, entre las que se incluyen el diseño de los instrumentos, la temperatura de las piezas, la textura de la superficie, la translucencia, la técnica del operador y las condiciones ambientales. Una pieza moldeada que se mide inmediatamente después de su fabricación puede arrojar resultados diferentes a los de la misma pieza evaluada posteriormente en un entorno de laboratorio controlado.
Las diferencias en las mediciones se hacen aún más evidentes cuando se miden colores de alta croma, superficies con textura y materiales plásticos complejos. Cuando los resultados de laboratorio y de producción no coinciden, los equipos suelen dedicar más tiempo a validar los datos, conciliar las discrepancias y determinar si un lote cumple o no con las especificaciones.
Para reducir estas diferencias, lo primero es contar con prácticas e instrumentos de medición estandarizados que permitan una mayor concordancia entre los entornos de laboratorio y de producción.
Los espectrofotómetros portátiles y de sobremesa pueden calibrarse mediante la perfilación de los instrumentos, ajustes de medición estandarizados, procedimientos operativos consistentes y una verificación periódica del desempeño. El objetivo es reducir al mínimo las diferencias en las mediciones para que los equipos de producción puedan tomar decisiones que se ajusten lo más posible a los estándares aprobados por el laboratorio.
Un espectrofotómetro de esfera portátil, diseñado para ofrecer resultados más cercanos a los de las mediciones con espectrofotómetros de sobremesa contribuye a reducir la incertidumbre a la hora de comparar datos provenientes de distintos puntos. Mantener la alineación mediante programas rutinarios de optimización de los instrumentos mejora aún más la consistencia y contribuye a garantizar que las mediciones sigan siendo comparables a lo largo del tiempo.
Cuando los instrumentos portátiles y de sobremesa funcionan en conjunto como parte de un flujo de trabajo conectado, las organizaciones pueden optimizar el control de calidad y reducir las repeticiones innecesarias de pruebas y aprobaciones.
Las variaciones de color en la fabricación de plásticos pueden deberse a múltiples factores, entre los que se incluyen las diferencias en las materias primas, las condiciones de procesamiento, las inconsistencias en las mediciones, las fluctuaciones de temperatura, las características de la superficie y las variaciones de los instrumentos. Incluso cambios pequeños pueden influir en la medición y percepción del color.
Por ejemplo, las variaciones en las condiciones de moldeo, la translucencia del material, la textura de la superficie o la temperatura de la pieza pueden influir en los resultados de las mediciones del color y dificultar la obtención de una calidad de color repetible. Estos desafíos suelen aumentar cuando los productos se fabrican en varias instalaciones o se evalúan con instrumentos distintos.
Un flujo de trabajo controlado de gestión del color ayuda a minimizar estas variables y permite tomar decisiones de color más consistentes a través de todo el proceso de producción.
Los plásticos de alta croma se encuentran entre los materiales más difíciles de medir de forma consistente, ya que pequeñas diferencias en las mediciones pueden tener un mayor impacto en los datos del color. Los rojos, naranjas, amarillos y azules intensos y otros colores saturados suelen revelar mayores variaciones entre instrumentos que los colores neutros o menos saturados.
Estos desafíos pueden verse acrecentados por factores como la textura de la superficie, la translucencia, los aditivos y las diferentes condiciones de producción. Por ello, los colores que parecen aceptables en un lugar pueden resultar cuestionables en otro si los sistemas de medición no están perfectamente alineados.
El uso de un instrumento que ofrece una mayor concordancia con los estándares de laboratorio, junto con procedimientos de medición estandarizados y la optimización del instrumento, ayuda a los fabricantes a mejorar la fiabilidad a la hora de evaluar colores de alta croma y tomar decisiones de aprobación/rechazo.